lunes, 28 de octubre de 2013

CERO ASISTENCIA

Por: Raúl Mondragón

En las últimas semanas he oído, visto imágenes de alguna "Campaña evangelisticas"; en algún lugar de Latinoamérica, unas muy pomposas, otras austeras; pero todas con el mismo formato:

1. Citan una hora y media antes de la mencionada.
2. Un ejercicio de canto (incluido claro está el famoso "Canto Tema"
3. Un par de presentadores
4. Alabanzas "especiales" (¿y las otras no lo son?)
5. Un orador (Generalmente invitado, aunque en las últimas crisis económicas es del mismo campo, asociación o hasta el mismo Pastor, rara vez es un laico.)

Todo se prepara y coordina muy bien, pues ya se tiene ensayado el número, en esta ocasión se adiestran ujieres para recibir con una sonrisa a "las visitas" (prefiero llamarles invitados) cada noche , algunos jóvenes van uniformados (conquistadores o guías mayores; el caso es que portan uniforme al estilo scout) para realizar actividades de logística; durante mucho tiempo supuse que ese era el motivo de que se reunieran cada ocho días, aparte de hacer nudos y marchas; bueno, cada mínimo detalle es cuidado desde el audio (que casi siempre falla) pasando por las flores que han de ponerse en la plataforma hasta el mismísimo menú del convivio posterior al cierre de campaña.

Y como no hacerlo, si todo miembro quiere participar en el evangelismo. Con gran tristeza reconozco que en realidad para la mayoría de los miembros, incluyendo al propio "pastor", estos eventos (campañas o conferencias) son tratadas como si fueran el “único método” para dar a conocer el evangelio; al menos me parece que, paulatinamente se han convertido en el medio predilecto, para fomentar la permanencia de los miembros bautizados y evangelizar a los no creyentes.

Quizás ese sentido generalizado de ignorancia no sea lo más lamentable, si no el hecho que pese al fracaso se insista en realizarlas y hasta se planean nuevas. No es desconocido para un miembro regular que el chasco comienza después del primer día de " conferencia o campaña".

En mi contexto una iglesia de unos 200 miembros registrados como feligreses, sucede asi:

Día 1 (Generalmente el sábado por la tarde). Asistencia Total: 125, Miembros: 100, Visitas: 25.

Día 2: Asistencia. 110 miembros, visitas 12

Día 3 Asistencia: 70miembros, vistas 5

Día 4 Asistencia. 50 miembros visitas 5

Y paro de explicar, porque es claro el punto. Los auditorios estan casi vacios, ¿que estamos haciendo? ¿Evangelizar a los ya evangelizados? ¿Debe continuar este método? ¿ Dan buen resultado las campañas o conferencias? (1)

La respuesta depende de su propia opinión, la triste realidad la vivimos y es casi patético que se tomen fotografías como una suerte de recolección de evidencias, para mostrarle a no sé quién… que si se está "trabajando", en ocasiones creo que con esto el único beneficiado es el pastor del distrito que justifica “su trabajo”… por favor no nos sigamos engañando, al menos un servidor prefiere otro método... si por ejemplo, el método de Cristo, ahí no hay que pagar la renta de un local, el consumo de energía eléctrica, pagar los gastos al orador o pedir apoyo a la persona que funge como "pastor". Nada de eso porque es gratis.

¿Hasta cuando entenderemos que necesitamos salir de la comodidad de las cuatro paredes y dejar de auto engañarnos con estos métodos? Obviamente no me opondría si estas se realizaran en el contexto de “Ir”… (Mateo 28:19-20) a los lugares donde se requiere, fuera de los lugares de reunión, en casas, carpas, auditorios casi improvisados, en pocas palabras donde la gente con necesidad se halla. Pero sabemos que hemos cambiado el mandato a “Vengan a nuestras campañas y si les gusta quédense a nuestras reuniones, donde con el paso del tiempo ya no habrá quien le sonría y le estreche la mano para recibirlo, porque ahora, su calidad de “visita” ha cambiado ahora es parte de la familia, será un miembro más.

1) Posiblemente la unica exepción es cuando se trae un predicador estrella y obvio se realiza en auditorios mas grandes.

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